El cierre del año es el momento en que muchas empresas descubren, ya sin margen, cuánto van a pagar de impuestos. Llega diciembre, aparece la factura fiscal y toca asumirla. Ese sobresalto casi siempre se puede evitar, porque el cierre no empieza el 31 de diciembre: empieza en octubre, cuando todavía hay decisiones que tomar.

Por qué el cierre empieza en octubre, no en diciembre

La mayor parte de las palancas para ajustar la factura fiscal solo pueden activarse antes de que termine el ejercicio. Si esperas a diciembre para mirar cómo va el año, llegas tarde para casi todo. Revisar el resultado en el último trimestre, con tiempo, es lo que permite decidir con margen en lugar de limitarse a pagar lo que salga.

Qué revisar antes de que acabe el año

Conviene comprobar que la contabilidad está al día y refleja la realidad, que las facturas de ingresos y gastos están registradas, y que el resultado previsto es fiable. Sobre esa base se ve el impuesto estimado y se puede actuar. Sin una contabilidad ordenada en octubre o noviembre, el cierre se convierte en una carrera a ciegas.

Decisiones que solo puedes tomar antes del 31 de diciembre

Adelantar o posponer una inversión, ajustar la retribución de los socios, dotar determinadas reservas o revisar gastos deducibles pendientes son decisiones con impacto fiscal directo que caducan con el año. Ninguna sustituye al criterio de un profesional sobre tu caso, pero todas comparten una condición: hay que decidirlas a tiempo. En enero ya no sirven.

El cierre contable es la base del fiscal

Sobre las cuentas cerradas se calculan los impuestos. Si la contabilidad llega ordenada y revisada, el Impuesto sobre Sociedades se calcula con tranquilidad y sin descuadres de última hora. Si llega desordenada, el problema se multiplica justo cuando queda menos tiempo. Por eso el cierre mensual, hecho durante todo el año, es el mejor seguro contra los sustos de diciembre.

Puedes descargar nuestro checklist de cierre de año para no dejarte nada, o reservar una revisión de cierre y llegar a diciembre sabiendo con antelación a qué atenerte.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo debería empezar a preparar el cierre del año?

En el último trimestre, idealmente en octubre. La mayoría de las decisiones que reducen la factura fiscal solo pueden tomarse antes del 31 de diciembre.

¿Qué diferencia hay entre cierre contable y cierre fiscal?

El cierre contable consolida las cuentas del ejercicio; el cierre fiscal calcula los impuestos a partir de esas cuentas. El primero es la base del segundo.

¿Se puede reducir el Impuesto de Sociedades a final de año?

Existen palancas legales, como ajustar inversiones o dotar ciertas reservas, pero solo funcionan si se aplican antes de cerrar el ejercicio y con criterio profesional sobre cada caso.